Indicadores Macroeconómicos de Contexto CyT – Mayo 2026

Índice

  • El EMAE-INDEC de abr-26 volvió a caer, tras el alza del mes anterior, al descender un 1,5% vs. mar-26. El nivel de actividad sube un 1,3% vs. abr-25. El crecimiento es dispar, con alzas en el sector primario y el financiero, mientras siguen cayendo vs. 2023 construcción (-13,9%), industria (-11,7%) y comercio (-5,8%).
  • La proyección de crecimiento para el 2026 es del 2,5% (+0,1% vs. proy. anterior). El crecimiento se aglutina en sectores que generan el 9,0% del empleo, en tanto cae en los que emplean al 66,4% de los trabajadores.
  • La inversión declinó durante el primer trimestre del año un 11,3% respecto del mismo período del año pasado, y desciende un 16,7% desde su máximo en el segundo trimestre de 2022.
  • La inversión CyT en el primer cuatrimestre cae un 8,2% real vs. 2025 (-48,6% vs. 2023), al igual que la masa salarial del sistema. La FCyT se proyecta en un 0,145% del PBI, mínimo histórico desde 1972.

Resumen

  • El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC de abr-26 presentó una nueva caída del 1,5% en la serie desestacionalizada, ubicándose apenas un 0,1% por sobre el anterior máximo de jun-22. La proyección de crecimiento del PBI para el 2026 sube al 2,5% (+0,1% vs. la anterior proyección). 
  • El nivel de actividad a abr-26 se ubica 1,3% por sobre abr-25. El EMAE cierra así siete trimestres de variaciones positivas vs. el trimestre anterior, con un alza del 0,7% en I-26, proyectando +0,2% en II-26, en una dinámica de estancamiento de la actividad.
  • La recuperación es dispar, de manera que el nivel general de actividad se encuentra en abr-26 un 7,7% por sobre abr-23. El sector agropecuario (+94,9%, con efecto “sequía” en el año base), minería (+33,2%) e intermediación financiera (+21,0%) son los que más crecieron respecto de tres años atrás. Sectores de gran incidencia en el empleo, como comercio (-5,8%), industria (-11,7%) y construcción (-13,9%) siguen cayendo. Sin contar el sector primario, impuestos netos de subsidios e intermediación financiera, el nivel general de actividad desciende un 3,1% real vs. abr-23.
  • El sector de la construcción muestra a abr-26 una retracción del 28,9% contra el pico de may-22, en tanto el empleo en el sector cayó un 17,8% desde may-23. La utilización de la capacidad instalada industrial en abr-26 cae 13,9% vs. ago-22, ubicándose por debajo del nivel que tenía en sep-20 (plena pandemia). El uso de capacidad instalada en el sector automotriz cae 30,2% contra abr-23, y en el textil lo hace un 21,3%. El Índice de Producción Industrial Manufacturero declina 14,6% contra el pico de abr-23 (-11,7% acum. a abr-26 vs. similar período de 2023). 
  • En 2025 el PBI alcanzó los 850,2 bn$ y para 2026 se estima en 1.154,9 bn$. La inflación promedio anual proyectada continúa elevándose muy por sobre la que figura en el Presupuesto (32,5% vs. 17,3%). La inflación en dólares a fines de junio alcanza el 86,7% desde dic-23, con un importante incremento del 21,7% en los últimos nueve meses, tras haber caído casi 14% entre mar-25 y oct-25. El valor de una canasta en dólares en jun-26 se encuentra 4,9% por sobre el nivel que tenía en nov-23.
  • El plan depende en gran medida de la estabilización cambiaria y monetaria. Los pasivos remunerados del BCRA se encuentran un 51,5% en dólares por debajo del piso de nov-24, en tanto la base monetaria creció un 137,0% en dólares desde ene-24. La Inversión Externa Directa (IED) cerró un muy mal 2025, situándose un 87,2% por debajo del (artificialmente elevado) valor de 2023. Durante el año pasado se batió un récord en la Formación de Activos Externos (FAE), la cual alcanzó los 32.340 millones de dólares. La inversión (FBCF) cae un 11,3% desde I-25 (16,7% desde II-22).
  • El Presupuesto de la Administración Pública Nacional (APN) caería 7,4 puntos reales en 2026 (-29,6% desde 2023 y -42,9% vs. 2015). El presupuesto de la Función Ciencia y Técnica (FCyT) de la APN se deteriora un 12,4% este año, tras perder un 16,5% en 2025 y un 29,7% en 2024. Declinará 56,7% desde 2015 y 48,6% desde 2023, alcanzando así un mínimo histórico en relación con el PBI (0,145%).
  • El 85,2% de la FCyT ejecutada a may-26 son salarios (inciso 1) y becas (inciso 3). La ejecución en CyT a may-26 marcó una caída interanual del 8,2% en el total, en tanto la masa salarial ejecutada declina en la misma proporción respecto del año pasado.

Evolución PBI y nivel de actividad

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de abril de 2026 del INDEC volvió a mostrar un retroceso respecto a mar-26 (-1,5%). Esto da al nivel de actividad un cierre positivo en el primer trimestre (+0,7% en la serie desestacionalizada), llevando la proyección de crecimiento para todo el año al 2,5% (+0,1% respecto de la anterior proyección). Este guarismo incluye un 1,0% de arrastre estadístico, lo que muestra el leve crecimiento esperado para el año en curso.

La serie de nivel de actividad para el primer trimestre de 2026 se ubicó en torno al 2,3% (+0,6% respecto de la anterior proyección), previéndose una fuerte ralentización del ritmo de crecimiento, cuando no estancamiento, en el segundo trimestre del año. Aún así la serie desestacionalizada presenta un alza por séptimo trimestre consecutivo en la medición interanual, aunque con fuerte declinación en la variación positiva de la serie desestacionalizada.

El EMAE mostró en abril una caída notoria del nivel de actividad (-1,5% vs. mar-26), situándose apenas 0,1% por sobre el anterior pico de jun-22. El nivel de abr-26 (154,5), supone una recuperación del 9,5% respecto del piso alcanzado en abr-24, pero marca una caída del 1,0% respecto de dic-25.

La recuperación de la economía es desigual. Las ramas de actividad vinculadas al sector primario y a la intermediación financiera presentan fuertes alzas contra abr-23. El nivel general en la serie original con estacionalidad se encuentra 7,7% por sobre el valor de hace tres años (plena sequía); pero sin el sector primario, intermediación financiera e impuestos netos la economía se halla 3,1% por debajo. Los sectores intensivos en mano de obra (comercio, industria y construcción) declinan respecto del mes base (-5,8%, –11,7% y -13,9% respectivamente). El resto de los servicios sube un 2,7%.

La fragmentación de la dinámica del nivel de actividad puede comprenderse mejor observando la incidencia en el EMAE por sector (representada por área proporcionalmente en el gráfico 5) y la variación respecto a abr-23 (según el color). Los sectores dinámicos (en verde), generan apenas el 9,0% del empleo registrado. Los sectores neutros respecto de 2023 (5% de crecimiento o menos en 3 años, apenas suficiente para compensar el crecimiento de la PEA), abarcan al 24,6% de los trabajadores registrados, en tanto los sectores en estado crítico muestran caídas de hasta un 13,9% en cinco sectores que comprenden al 66,4% del empleo formal en nuestro país.

El crecimiento en el sector primario se encuentra sobre-dimensionado al compararse el sector agropecuario (+94,9%) contra un 2023 marcado por la sequía. Sin embargo otros sectores como minería (+33,2%) y pesca (+58,4%) entregan un crecimiento genuino en sectores que representan apenas el 1,0% del empleo registrado. Otro sector dinámico es el de intermediación financiera (+21,0%). Más recientemente hotelería y restaurantes se añadió al sector en crecimiento (+13,0%). Entre ambos emplean apenas al 4,5% de los trabajadores registrados. En suma, el sector dinámico de la economía tracciona el nivel de actividad al alza, pero involucra apenas al 9,0% del empleo formal.

Por otro lado, los sectores en rojo implican sectores altamente intensivos en mano de obra, como construcción, industria y comercio, que representan más de un tercio del EMAE, y que continúan en estado crítico. Al añadir otros sectores que han declinado en términos absolutos en estos tres años se observa que dos tercios de los trabajadores se encuentran empleados en sectores en declinación. Lejos de atenuarse, las diferencias entre ambos sectores de la economía se agrandan, comprometiendo la solidez del crecimiento a futuro de la economía.

El Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC muestra el estancamiento del sector de la construcción, que cayó un 41,7% desde su pico en may-22 hasta abr-24. Desde entonces, no obstante, muestra un débil dinamismo, ubicándose en abr-26 todavía 28,9% por debajo del pico de may-22 y 27,3% por debajo de igual mes de hace 3 años. En el acumulado a abr-26 pierde 23,8 puntos vs. el acumulado a abr-23, aunque sube un 1,6% respecto del acumulado a abr-25.

En mar-26, último mes disponible, continuó estancada la creación de empleo privado en el sector construcción, que no alcanza a revertir la declinación del 17,8% desde el pico de may-23, consolidando un nivel de actividad y empleo claramente por debajo del período 2021-23. Contra mar-23 el empleo cae un 17,3% (+2,5% vs. mar-25). En el acumulado de 2025 descendió un 17,5% respecto de los valores de 2023, mostrando un alza interanual del 1,6% en el acumulado del primer trimestre del 2026 contra igual período del año anterior.

El uso de la capacidad instalada industrial (UCII-INDEC)  fue del 59,9% en abr-26, con una mejora respecto de meses anteriores, pero aún cayendo un 13,9% respecto del pico de ago-22, y un 13,1% contra abr-23 (+2,9% vs. abr-25). El nivel de utilización de capacidad instalada se encuentra por debajo del alcanzado en sep-20 en plena pandemia, y muestra la crisis del sector industrial.

La variación declinante del uso de la capacidad instalada industrial en los últimos tres años es muy desigual. Ningún sector dentro del complejo industrial crece, aunque refinación de petróleo se ubica en el mismo nivel de abr-23. El resto de las ramas de actividad descienden, incluyendo productos químicos (-9,2 pts.), industrias metálicas básicas (-10,5 pts.), la industria del caucho y plástico (-25,4 pts.) y el sector automotriz (-30,2 pts.). La rama textil cae 21,3 puntos respecto de la utilización de capacidad de tres años atrás. El nivel general retrocede 13,1 puntos, agudizando su deterioro respecto del mes anterior.

Como promedio anual, la utilización de la capacidad instalada industrial continúa en estado crítico, ubicándose un 13,1% por debajo de los valores de 2023. El máximo alcanzado en 2022 fue sucedido por una leve caída en 2023. La brutal caída durante 2024 (-11,4%) dio lugar a un estancamiento en un nivel en 2025 apenas superior al del 2020 (pandemia), marcando incluso un descenso en 2026.

De igual manera, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) del INDEC exhibe la debilidad del dinamismo del sector industrial, que cae un 2,3% en abr-26 respecto de abr-25, y en tendencia decreciente desde dic-24. El nivel del IPIM en el acumulado a abr-26 es 11,7% inferior al acumulado a abr-23 (-2,1% vs. acum. 2025) y se encuentra 14,6% por debajo del pico de abr-23. Si bien el acumulado de 2025 marcó un alza del 1,8% respecto de 2024, se ubicó de todos modos un 8,2% por debajo del acumulado de 2023.

El Informe de Avance del nivel de actividad permite un proyectar un crecimiento del 2,5% del PBI para el 2026. Las estimaciones de inflación continúan incrementándose, alcanzando un 29,6% (IPC a dic-26) y un 32,5% (Inflación promedio anual), con bajas de 0,7 pp. y 0,2 pp. vs. proyecciones anteriores. De esta manera, con estas estimaciones, el PBI tras alcanzar los 850,2 billones de pesos (bn$) en 2025, arroja un PBI target de 1.154,9 bn$ para 2026 (+2,6 bn$).

Cuando se mide la variación trimestral de la serie desestacionalizada respecto del trimestre anterior, se aprecia la pérdida de dinamismo del crecimiento de la actividad económica. El incremento del nivel de actividad en el primer trimestre del 2026 fue del 0,7%, tras cuatro trimestres con variaciones positivas menores (+0,8% en I-25, +0,3% en II-25, +0,1% en III-25 y +1,2% en IV-25).

Inversión

Al analizar la serie trimestral desestacionalizada se puede observar la desigual evolución de la inversión, que se duplicó entre 2004 y 2011, estancándose luego hasta 2017, con caídas recurrentes entre el primer trimestre de 2018 (I-18) y II-20 (pandemia). Luego se dio una recuperación muy marcada que alcanzó un máximo local en II-23. Desde ese momento la serie declinó, con caídas muy agudas en I-24 y II-24, para recuperarse luego hasta I-25. Desde ese momento, no obstante, encadena tres caídas sucesivas, ubicándose en I-26 en un nivel inferior al de I-21.

La inversión recuperó su dinamismo tras la pandemia, para estancarse entre I-22 y III-23. La política de la nueva gestión afectó la FBCF, que sufrió durante el primer semestre de 2024 una caída significativa. Tras recuperarse en el segundo semestre, alcanzando un máximo local en I-25, la inversión volvió a declinar, retrocediendo un 11,3% en los últimos cuatro trimestres (-16,7% desde II-22).

La Inversión Extranjera Directa (IED) cerró un 2025 con un desempeño muy pobre, alcanzando un nivel un 87,2% menor al registrado en 2023. Si bien los controles de cambios existentes durante el período desnaturalizan parcialmente el seguimiento de la variable, no deja de ser real el escaso nivel de la IED y su evolución negativa durante el bienio 2024-2025, perforando incluso el piso de 2020.

El complemento de la falta de inversión externa fue la formación de activos externos (FAE) por parte de agentes económicos locales, proceso que alcanzó un nuevo dinamismo tras la modificación del régimen cambiario en 2025, lo que habilitó la mayor “fuga” de capitales de la historia económica argentina, superando incluso los anteriores máximos de 2019, 2018, 2008 y 2017. La FAE, que ascendió a 32.340 millones de dólares en 2025, representa un obstáculo a cualquier intento serio de promover un proceso de desarrollo económico sustentable en nuestro país.

Inflación

La inflación acumulada a may-26 (14,7%) ha superado la proyección fijada en el Presupuesto para todo el año (10,3%). La dinámica de precios sugiere una variación promedio anual que triplicará lo previsto, alcanzando un 32,5% para el año en curso (39,3% en 2025).

La inflación de mayo (2,1%) continuó con la tendencia descendente inaugurada el mes anterior, revirtiendo una secuencia en la que desde may-25 se había incrementado en nueve de los diez meses subsiguientes. La inflación de 2025 (31,5% a diciembre, 41,9% promedio anual) se ubicó muy por encima de lo previsto. Si bien la inflación cae notoriamente respecto de 2024, se encuentra muy por encima de las proyecciones oficiales originales (10,3% previsto por el Presupuesto para todo el 2026 vs. 14,7% en el acumulado a may-26). La inflación promedio anual a mayo se encuentra en el 33,1%, con una variación interanual del 33,2%. Esta última se ha incrementado continuamente desde sep-25, teniendo en cuenta que en aquel entonces se encontraba en el 31,3%.

Dólar

Tras haber acelerado la variación nominal del tipo de cambio entre jun-25 y oct-25, el dólar permaneció con variaciones mínimas en los meses subsiguientes, cayendo incluso en nov-25, feb-26, mar-26 y abr-26. Los incrementos en may-26 (1,1%) y jun-26 (3,7%) dejan el tipo de cambio en el nivel en el que se encontraba en dic-25. Si bien el gobierno parece estar en condiciones de contener el nivel del dólar en términos financieros, sus efectos sobre el nivel de actividad son evidentes. En el segundo semestre se prevé un ligero incremento en el ritmo de variación nominal de la divisa.

La devaluación de dic-23 supuso una caída de 44,1% en el costo en dólares de una canasta de bienes en pesos. Desde ese momento el costo de la canasta se incrementó en dólares un 86,7% hasta jun-26. Entre mar-25 y sep-25 el costo de la canasta en dólares retrocedió casi 14 puntos. No obstante, desde sep-25 en adelante la serie reinició su senda ascendente (+21,7%). En lo que va del 2026 subió un 16,7%, llegando a un máximo por encima incluso del pico local de mar-25 (+4,9%). La canasta se encuentra así 4,5% por sobre el valor que tenía en nov-23, antes de la devaluación.

Indicadores monetarios

Una parte fundamental relativamente exitosa del plan económico reside en el saneamiento del balance del Banco Central, y cierta normalización de la dinámica y gestión monetaria, lo que implicó la reducción a la mitad de los pasivos remunerados del BCRA entre abr-24 y nov-24. El incremento posterior hasta jul-25 condujo a un nuevo ajuste en ago-25, mediante la eliminación de las LEFI. Esa caída contrasta con el incremento de las Reservas Internacionales del BCRA. Desde nov-24 los pasivos remunerados caen un 51,5%, en tanto las reservas se incrementaron un 53,4%.

La licuación de pasivos monetarios representada por la devaluación de nov-23 se ha compensado con la evolución posterior de la base monetaria, que hasta may-26 se incrementó un 137,0% en dólares desde su piso en ene-24 (-0,6% vs. abr-26). El acuerdo con el FMI fortalece a unas Reservas del BCRA que se encontraban en mar-25 por debajo de la base monetaria en dólares, por primera vez desde nov-23. El incremento de las reservas en base a endeudamiento contrasta con una base estancada desde ene-25 y que se encuentra prácticamente en el mismo nivel que tenía en ene-23.

Presupuesto

En 2024 el Presupuesto de la APN cayó un 22,2% en términos reales respecto del año precedente. Esta política de ancla fiscal se mantuvo en la ejecución acumulada del 2025, obteniéndose una reducción adicional del 2,3% durante el año. En 2026 caería un 7,4%, totalizando así un deterioro de 29,6 puntos en tres años. Con ello se encontrará 42,9% por debajo del valor del año base (2015).

La hipótesis fiscal como explicación del stress económico 2023-2025 se vuelve poco sostenible cuando se considera que el presupuesto APN ha caído en términos reales en siete de los últimos nueve años, habiendo tenido variaciones positivas tan solo en 2016 (pagos de deuda) y 2020 (gasto COVID). No solo el gobierno de Macri aplicó una política de ajuste real en los últimos tres años de su gestión, sino que la dinámica contractiva se observa de manera ininterrumpida desde 2022 en adelante, con caídas agudas en 2023 (-9,1%), 2024 (-22,2%) y 2025 (-2,3%). Para 2026 se prevé otra caída real (-7,4%).

Política económica CyT

En 2025, el devengamiento acumulado mostró una caída real del 16,5% para la Función CyT y del 14,3% para el CONICET. El sector se contrajo así unos 13 puntos por sobre la caída de la ejecución real del Presupuesto APN (-2,3%). Para el 2026 se proyecta una caída del 7,4% del Presupuesto APN, del 8,5% en el CONICET (incluso considerando previsibles ampliaciones) y del 12,4% en la Función CyT.

De este modo el CONICET se encontrará 37,7 puntos por debajo de los valores de 2015, en tanto la FCyT habrá retrocedido un 56,7% en 11 años. Desde el 2023 el CONICET cae un 35,0% y la FCyT lo hace un 48,6% en términos reales.

Tras caer un 29,7% real, la FCyT representó en 2024 el 0,212% del PBI. Luego declinó un 16,5% adicional en 2025, hasta expresar un 0,170% del PBI. Para 2026 se proyecta un 0,145%. Ello implica alcanzar un mínimo en la serie histórica, descendiendo 48,6 puntos reales en apenas tres años.

La Función CyT concentra su ejecución en el pago de salarios declinantes, los cuales representan el 65,2% del total ejecutado (64,8% en 2025, 66,2% en 2024 y 54,6% en 2023). La suma del inciso 1 salarial y el inciso 3 (servicios no personales, principalmente becas del CONICET) explicó a may-26 el 85,2% del total de la ejecución en el año. A may-26 la FCyT y la masa salarial caen en términos reales un 8,2% respecto de igual período del año pasado, en tanto Servicios no personales asciende un 2,9%. Otros objetos de gasto mostraron una fuerte sub-ejecución (transferencias, 29,9% de su respectivo CV). Durante mayo la FCyT vio recortados sus créditos en 33 mil millones de pesos, con ligera sobre-ejecución estacional y con una mejora en la deuda flotante (4,7% de impagos).

El inciso salarial se presenta con un elevado grado de ejecución por sobre la línea teórica de devengamiento para el primer cuatrimestre del año (41,9% vs. 36,6%), lo que hace suponer que, en línea con la previsión de aceleración inflacionaria, y a pesar de la política de ajuste salarial, el inciso tendrá que recibir ampliaciones cercanas a los 144 mil millones de pesos (mm$). De ese total la gran mayoría (cerca de 80 mm$) tendrán que destinarse al CONICET.

Política económica CyT – Ejecución

La variación real de la ejecución acumulada de la FCyT, cuando se comparan los devengamientos del 2026 contra los valores de 2023 en el acumulado a may-26, muestra un deterioro real del 41,0% contra igual período de 2023, apenas recortando el mínimo en la serie alcanzado en jul-25 (-46,2%).

Lo mismo se observa al considerar la ejecución acumulada de la ex Jurisdicción 71 – MINCyT, que hasta 2023 incluía al CONICET, a la CONAE, la Agencia I+D+i, el extinto MINCyT Central (hoy Subsecretaría de Ciencia y Tecnología en el ámbito de la Secretaría de ICT dependiente de Jefatura de Gabinete de Ministros) y el Banco Nacional de Datos Genéticos. Estos organismos se encuentran entre los más afectados por el ajuste sectorial, con caídas que rondan el 80% en el caso de la Agencia I+D+i y ex MINCyT Central). De manera conjunta esto implica un deterioro del 49,8% real en la ejecución acumulada de la ex Jurisdicción a may-26, contra la ejecución acumulada en el mismo período de 2023. Con esto perfora el mínimo en la serie alcanzado en jul-25.

La ejecución acumulada de la APN total viene encontrando un límite inferior desde mar-25, ubicándose en la franja del 30% de caída real contra la ejecución acumulada del 2023. Este umbral difícilmente traspasable es indicador de niveles de resistencia presupuestaria agravados por el deterioro de los ingresos fiscales, todo lo cual compromete el equilibrio fiscal requerido por el programa contractivo de la gestión. En este contexto la senda declinante de la inversión estatal en ciencia inauguró nuevos mínimos en el período que va de jun-25 a nov-25, unos 15 puntos por debajo incluso de la retracción de la APN como un todo. Este sesgo pro-cíclico, habitual en el sector, parece estar encontrando también su piso, aunque aún así supuso la reducción de la Función como un todo a prácticamente la mitad de su volumen presupuestario de hace tres años.

Fuentes

Informe descargable

Próxima fecha de publicación IMEC: 23 de julio de 2026

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