Análisis Presupuestario del SNCTI – Mayo 2026

Índice

  • En el acumulado de los devengamientos de los primeros cinco meses del año la FCyT presentó una caída del 8,2% vs. 2025 (proyectado anual -10,6%). Con este ritmo de ejecución la FCyT, que sufrió un recorte de 34,4 mil millones de pesos en mayo, se ubica un 47,9% por debajo del ejecutado de 2023.
  • La ejecución del CONICET cae un 8,5% real en el acumulado a mayo. El organismo requerirá ampliaciones presupuestarias de 102 mil millones de pesos y aún así caería un 7,9% a fin de año.
  • El INTA se deteriora un 14,2% en la ejecución acumulada a may-26 vs. 2025 (-48,3% desde 2023).
  • La FCyT se proyecta en torno al 0,148% sobre PBI a partir de las variaciones esperadas del PBI y del ritmo de ejecución del presupuesto del sector. Continúa marcando un mínimo histórico en la serie que se remonta a 1972.

Resumen

  • El presupuesto ejecutado de la FCyT fue ajustado nominalmente a la baja en 34,4 mil millones de pesos durante may-26. Descendió un 8,2% real en el acumulado de los cinco primeros meses de 2026 vs. igual período del año pasado, lo cual se añade a las caídas del 30,2% del año 2024 y del 16,4% de 2025. La ejecución acumulada en lo que va de 2026 se encuentra 41,1% por debajo del mismo período de 2023
  • El Crédito Vigente 2026 de la FCyT, aún con supuestos optimistas de ejecución, inflación y crecimiento, caería 10,6% real en el año, declinando un 47,9% real respecto de 2023 y 55,7 puntos vs. 2015. El CV del CONICET probablemente sea ampliado para atender el impacto de la inercia inflacionaria sobre la dinámica salarial, pero aún así proyecta una caída del 7,9% real en 2026, lo que implica un retroceso de 35,0 puntos en tres años. Se ubica así a 37,1 puntos reales de su presupuesto de 2015.
  • El Crédito Vigente de la APN proyecta una caída de 5,3% real en 2026, tras perder un 22,8% en 2024 y un 2,2% en 2025. La FCyT representó en 2025 un 0,170% del PBI (0,300% en 2023; 0,212% en 2024) y para 2026 se estima en un 0,148%, lo que implica un nuevo mínimo absoluto en la serie histórica iniciada en 1972
  • La ejecución interanual vs. 2025 continúa con gran mayoría de retrocesos: CONAE (-49,5%), INA (-44,4%) y Agencia IDI (-25,5%) profundizan sus bajas. INTA (-14,2%), CONICET (-8,5%) y el INTI (-7,2%) muestran importantes caídas reales en el acumulado a may-26. CNEA (+3,8%) presenta un alza momentánea por la inversión en el avance de la obra del RA-10. Los devengamientos de la Secretaría de ICT, una vez descontadas las partidas incluidas de manera espuria en la FCyT, mejoran un 2,5% (aunque proyecta una fuerte caída en el segundo semestre).
  • El 65,2% de la FCyT ejecutada a may-26 son sueldos. La masa salarial cayó un 8,3% en el acumulado de cinco meses. Las becas y otros servicios no personales subieron un 2,8% real. La inversión en bienes de uso (+28,0%) y de consumo (70,8%) sube en la medición interanual, tras los fuertes retrocesos de los dos años previos (-61,5% y -39,6%, respectivamente). En may-26 se redujo el nivel de deuda flotante (ejecución impaga) aunque alcanza al 14,8% de las transferencias y se halla en el 10,2% en los demás incisos no salariales (bienes de uso, de consumo y servicios no personales).
  • En el último mes continuó el proceso de deterioro de los sueldos del sector. Los salarios CyT siguen perdiendo terreno contra la creciente inflación (-41,0% CIC-CPA y Becas del CONICET; -34,8% en UUNN y -32,7% SINEP) desde nov-23.
  • La ejecución CyT por provincia cae de manera muy asimétrica. Las provincias más afectadas son Neuquén (-75,7%), La Rioja (-58,8%) y Santa Cruz (-55,2%).
  • El CV de la Sec. de Educación (ex Ministerio de Educación) pierde un 17,3% en el año (-54,7% desde 2023). La ejecución acumulada cae 50,0% puntos reales a may-26 respecto de igual período de 2023. El Crédito Vigente del Programa 26 de Educación Superior (financiamiento de Universidades Nacionales) pierde 17,8 puntos reales en 2026 (proyectado -6,5% a fin de año) y totaliza una caída del 38,0% desde 2023.
  • El financiamiento CyT continúa alejándose de la pauta establecida en la suspendida Ley 27.614 (0,148% vs. 0,520% del PBI). El presupuesto universitario representaba el 0,718% del PBI en 2023, pero en 2026 caerá a un mínimo desde 1984 (0,422%).

Evolución Función CyT

La ejecución de la Función Ciencia y Técnica de la APN, muestra un retroceso real del 8,2% a may-26 respecto del mismo período en 2025. La FCyT, proyectada según el ritmo actual de ejecución, cae un 10,6% interanual, que se suma al descenso del 30,2% de 2024 y del 16,4% en 2025. Con ello se estima un deterioro de 47,9% en tres años, por lo que se ubicará a 55,7 puntos de 2015.

La caída de la FCyT supone un deterioro masivo de la inversión pública, que es la principal fuente de financiamiento de la ciencia en nuestro país. El retroceso proyectado para 2026 alcanza el 10,6%, incluyendo ampliaciones de créditos durante el año destinadas a acompañar el creciente ritmo inflacionario. La ampliación estimada (de 170 mil millones de pesos), se destinará mayormente a cubrir salarios, revirtiendo el recorte nominal de mayo de 34,4 mil millones. En 2025 la caída fue del 16,4% (-30,2% en 2024). La pérdida real de la FCyT alcanzará a fin de año el 47,9% desde 2023.

La FCyT tendría una caída de doble dígito por tercer año consecutivo, en un contexto en el que el Presupuesto total de la APN caerá un 5,3% respecto de los ya de por sí deprimidos valores de 2025. El PBI crecerá por segundo año consecutivo, aunque a una tasa menor, tras un crecimiento fuertemente incidido por el arrastre estadístico en 2025, y luego de un 2024 muy difícil. Así, la FCyT tendría caídas en ocho de los últimos once años, en este caso por motivos puramente ideológicos, no fiscales.

En 2026 la FCyT continuará perforando los mínimos de su serie histórica iniciada en 1972. Tras alcanzar un piso del 0,170% del PBI en 2025, se espera un deterioro adicional hasta traspasar el umbral del 0,15% del PBI (proyectado 0,148% por dinámica de ejecución considerando el acumulado a may-26). El deterioro en 2026 dependerá de la evolución de la inflación, de las actualizaciones presupuestarias y del grado de ejecución. Alcanzaría así una caída trienal del 50,6% en su incidencia respecto del PBI, luego de representar el 0,300% en 2023, sobrepasando por mucho la caída suscitada por el macrismo entre 2015 y 2019 (-35,3%).

En may-26 se profundizó la caída de la ejecución de la FCyT, con especial énfasis en el deterioro de la ex Jurisdicción 71 MINCyT. La caída real de la FCyT alcanza el 41,1% vs. el acumulado de 2023. El descenso de la ex J71, se profundizó hasta alcanzar un -49,8% en términos reales. Ambas variables se encuentran por encima de la caída real de la ejecución del Presupuesto APN (-30,8%), que se mantiene en un nivel de deterioro semejante al que tuvo durante 2025.

Durante may-26 continuó el deterioro de la FCyT en términos de la variación real de la ejecución acumulada, llevando a una caída real interanual del 8,2% en el conjunto de la FCyT. Se excluyen de la Secretaría de ICT devengamientos por 23.774 millones computados de manera espuria dentro de la FCyT y que pertenecen a otras funciones presupuestarias (Innovación administrativa y Fortalecimiento de las TIC). INTI (-7,2%), CONICET (8,5%), INTA (-14,2%) y Agencia (-25,5%) siguen en baja. CONAE se derrumba un 49,5% interanual. CNEA mejora de manera estacional (+3,8%). La Secretaría de ICT en su ejecución genuina mejora un 2,5% en el acumulado a may-26.

Organismos CyT

El Crédito Vigente del CONICET se encuentra entre los más inadecuados y más atrasados del sector. Aún proyectando una ampliación de algo más de 100 mil millones de pesos, arrojará una pérdida real estimada cercana al 7,9% en el año (-17,7% en 2024; -14,2% en 2025). El organismo, cuyo presupuesto consiste en un 96,0% en salarios y becas de formación, perdería 35,0 puntos reales de su presupuesto respecto de los valores de 2023 y 37,1% desde 2015.

La ejecución acumulada a may-26 presenta seis OCTs con caídas reales superiores al 15% respecto de igual período de 2025. Los casos extremos (CONAE, INA, Agencia IDI) van del -49% al -25% real. El promedio de la FCyT agrava su deterioro al perder 8,2 puntos contra un 2025 que significó el peor en la historia de la inversión pública en CyT. Los OCTs caen de manera mucho más aguda que el promedio de la FCyT, siendo parcialmente compensada esta caída con el incremento real (estacional) en CNEA y Secretaría de ICT, así como en la ejecución de programas (no OCTs) del MINDEF.

En caso de que 2026 mantuviera la dinámica de ejecución a may-26 se presentaría un panorama crítico en el total del SNCTI, en el que los organismos más voluminosos del sector (CONICET, INTA, CNEA, INTI, entre otros) perderían entre 35 y 48 puntos reales en tres años, con casos extremos como la Secretaría de ICT y la Agencia IDi, que rondarían declinaciones de entre 79 y 87 puntos reales desde 2023. Destaca la caída de CONAE durante 2026, totalizando 57,1 puntos de pérdida.

Mediante la DA 20-2026 y otros movimientos presupuestarios, la FCyT sufrió en may-26 un recorte de créditos del orden de los 34 mil millones de pesos. La Secretaría de ICT, INTA, CONAE, CNEA y CONICET sufrieron los mayores recortes, sobre todo en bienes de capital, transferencias y salarios.

El CONICET, principal organismo de ciencia del país, continuará en caída libre presupuestaria en 2026. Teniendo en cuenta el Crédito concedido, las ampliaciones requeridas y la inflación proyectada, el organismo perderá al menos un 7,9% real adicional en 2026, prosiguiendo así con las caídas reales del 17,7% y del 14,2% en 2024 y 2025. De esta manera el plan del gobierno consiste en reducir la inversión en el organismo en un 35,0% en tres años. En una perspectiva de largo plazo el presupuesto del organismo vuelve a niveles inferiores a los de 2009 y cae 37,1% desde su pico en 2015.

El INTA, segundo organismo del SNCTI en volumen presupuestario, mostró descensos reales de inversión del 20,0% y del 24,8% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la dinámica de ejecución del crédito asignado supone una reducción adicional del 11,1%, totalizando una caída del 46,5% en tres años en términos reales. El presupuesto del organismo cae un 64,1% desde su pico de 2013 y se encuentra un 51,8% por debajo de 2007.

La CNEA, tercer organismo del SNCTI en volumen presupuestario, y organismo nodal del sector nuclear en nuestro país, mostró descensos reales de inversión del 26,8% y del 19,9% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la dinámica de ejecución implica una reducción adicional del 14,4%, totalizando una caída del 49,8% en tres años en términos reales. De esta manera el organismo muestra un fuerte retroceso presupuestario, ubicándose en el nivel que tenía en 2008. Asimismo cae un 56,0% real desde su máximo en 2022.

La CONAE, organismo clave en el desarrollo del Plan Espacial y de rol prominente en la misión ATENEA-ARTEMIS de la NASA, también mostró descensos reales de inversión del 13,4% y del 1,8% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la dinámica de ejecución del crédito asignado supone una reducción adicional del 59,6%, totalizando una caída del 65,6% en tres años en términos reales. El organismo se ubica así 74,7 puntos por debajo del nivel que tenía en 2007 y cae un 89,6% real desde su máximo en 2013.

La degradación del ex MINCyT a una subsecretaría en la órbita de la Secretaría de ICT se patentiza presupuestariamente en una caída real del 83,3% en la dinámica de ejecución del 2026 cuando se la compara con la ejecución de 2023. Tras caer un 91,3% en 2024, el incremento del 2025 (+134,9%) no representa más que un recorte marginal en la caída del año anterior. Para 2026 el presupuesto genuino de CyT de la secretaría cae nuevamente un 18,6% interanual. Con ello se ubicará 89,1 puntos reales por debajo del máximo de 2014 y a 80,4 puntos del nivel que tenía en 2007.

La Agencia I+D+i, el fondo sectorial de inversión más importante del sistema, sufrió una brutal caída en el financiamiento, tras declinar un 69,1% y un 41,3% real en 2024 y 2025. Para el 2026 el Crédito del organismo está siendo sub-ejecutado, permitiendo proyectar una reducción adicional del 25,5% en la ejecución, totalizando así una caída del 86,5% en tres años en términos reales. El organismo perdió de esta manera un 90,4% real desde 2007 y se deterioró un 94,6% desde su máximo en 2014.

El presupuesto del INTI, cuando se considera el Crédito Vigente 2026, exhibe una profunda retracción cuando se compara con la ejecución de 2023. Tras caer un 10,8% en 2024, el organismo declinó un 32,1% en el 2025. El organismo muestra un deterioro del 24,8% para este año en términos reales, para totalizar un descenso acumulado del 54,5% desde 2023. Contra el pico presupuestario de 2016 el organismo cae un 64,4%, ubicándose a su vez más de 25 puntos por debajo del nivel presupuestario que tenía en 2007.

En una perspectiva de largo plazo el ajuste sectorial posterior a 2023 muestra la gravedad de sus efectos y su alcance, al permitir proyectar para 2026 una ejecución de la FCyT 29,2 puntos por debajo de los valores del año base (2007). Mientras la FCyT creció un 59,8% real entre 2007 y 2015, y un 36,6% entre 2019 y 2023, declinó un 37,9% real entre 2015 y 2019 y un 47,9% desde 2023.

Ejecución Función CyT

May-26 volvió a mostrar una aceleración de la pauta de devengamientos, producto de la dinámica salarial-inflacionaria y de la inversión estacional en CNEA, alejando así la ejecución global de la FCyT de la línea teórica de ejecución para el acumulado a mayo. Los organismos de más peso del sistema (CONICET, INTA, CNEA, INTI y Secretaría de ICT) continúan con una visible sobre-ejecución, llevando a la FCyT como un todo casi 5 puntos por sobre la línea teórica de ejecución (41,5% vs. 36,6%). La Secretaría de ICT (en sus programas genuinos, y gracias a su reducción de créditos) y la CNEA encabezan esta tendencia. En ese marco, el CONICET requerirá una ampliación de 102 mil millones de pesos (78 mil millones para sueldos). La FCyT podría pasar de 1,54 billones de pesos a 1,71 billones, teniendo en cuenta el impacto del inciso salarial y el horizonte inflacionario de la economía argentina. Pese a todo la Agencia IDi, CONAE, SMN, el Instituto Antártico, el INA, entre otros organismos, muestran un importante grado de sub-ejecución en los primeros cinco meses del año.

A nivel de programas presupuestarios destaca el grado de avance a may-26 en la ejecución del programa de Sostén Logístico Antártico, que ejecutó el 51,7% de su crédito, rebasando holgadamente la línea teórica de ejecución. El Programa de Formación de RRHH del CONICET, la línea presupuestaria más voluminosa de la Función, lleva ejecutado en cinco meses el 42,7% de su crédito (vs. 36,6% de la línea teórica), producto del impacto generado por las actualizaciones salariales. 

AITTE (segundo programa en importancia presupuestaria de la Función) e Investigación Fundamental, ambos del INTA, se encuentran devengados por sobre lo proyectado (42,7% y 40,3%). El INTI consta de un solo programa desde este año, pero en la apertura por actividad se discierne una fuerte sub-ejecución en la actividad Metrología (21,2% de ejecución).

En CNEA el principal programa (Desarrollo y suministros nucleares), tuvo una fuerte ejecución en el agregado a mayo, llevando a un 78,0% el devengamiento, con un avance en Aplicaciones de Tecnología Nuclear (45,1%), en tanto los programas de Combustibles, y Aplicaciones no nucleares tuvieron un grado de ejecución más cercano a la media. El Plan Nacional de Medicina no realizó prácticamente devengamientos. A su vez los programas presupuestariamente más relevantes de CONAE continúan con una baja ejecución  (30,7% y 39,3%), pero el pequeño programa de Medios de Acceso al Espacio es el de mayor avance en la ejecución dentro de la Función (88,5%).

El Financiamiento de la CyT en UUNN también presenta una importante sub-ejecución (17,1% de devengamiento de su CV), en tanto la Secretaría de ICT mejoró sensiblemente la ejecución de sus programas legítimos en CyT (Financiamiento Internacional en CyT y Formulación de la Política de CyT), que devengaron el 22,4% y el 41,0% de su crédito. Por otro lado resulta dispar el desempeño en lo relativo a sus programas espurios en el marco de la Función, como es el caso de los programas de Innovación administrativa y el de Fortalecimiento de las TIC. Siendo que en realidad deberían estar encuadrados en la finalidad Administración Gubernamental y en la Función Comunicación respectivamente, ejecutaron a may-26 un 38,1% y un 30,2% de su Crédito Vigente.

Política Presupuestaria CyT

La política presupuestaria de CyT opera en un contexto en el que el Presupuesto de la APN desciende 41,5 puntos reales desde 2015. La relativa similitud de la trayectoria seguida por la FCyT en este período (con excepción del período 2021-2023), habiendo declinado 55,7 puntos, contrasta con la brutal contracción del ex MINCyT Central que, pese al alza de 2025 y las partidas espurias de 2026, consolida un volumen presupuestario 82,5% inferior en términos reales al que tuvo en 2015.

La dinámica a mayo de 2026 mostró la continuidad del deterioro del panorama salarial para los agrupamientos del SINEP y los de CIC-CPA del CONICET y para los trabajadores en UUNN. Proyectando una inflación del 2,4% para may-26, los salarios en el SNCTI continúan descendiendo mes a mes en cada uno de sus segmentos. Tomando como base noviembre de 2023, los salarios y becas CONICET perdieron un 41,0% en términos reales, los salarios universitarios cayeron 34,18, y los de los trabajadores del SINEP declinaron un 32,7% en dos años y seis meses de gestión.

La Función CyT concentra su ejecución en el pago de salarios declinantes, los cuales representan el 65,2% del total ejecutado (64,8% en 2025, 66,2% en 2024 y 54,6% en 2023). La suma del inciso 1 salarial y el inciso 3 (servicios no personales, principalmente becas del CONICET) representa a may-26 el 85,2% del total de la ejecución en el año. En los primeros cinco meses del año la masa salarial declinó un 8,3% respecto de 2025, en tanto Servicios no personales subió un 2,8%. La campaña antártica y la inversión en CNEA llevaron a alzas reales en el caso de Bienes de uso (+28,0%) y bienes de consumo (+70,8%). Ambos objetos de gasto se encuentran sobre-ejecutados momentáneamente. La FCyT cae un 8,2% real en la ejecución genuina acumulada. Dentro de ese marco, los incisos no salariales declinan un 3,3% a may-26 en términos reales.

Al considerar la dinámica de ejecución acumulada a mayo de la FCyT por objeto de gasto puede verse que la masa salarial caerá 36,5 puntos entre 2023 y 2026, en tanto la inversión en bienes de uso y las transferencias para gastos corrientes y de capital al SPN, a UUNN y al sector privado declinarán más todavía (66,0% y 88,7% respectivamente). La masa presupuestaria aplicada a servicios no personales (principalmente becas) se deteriorará en estos tres años por debajo de lo que lo hacen los salarios (-21,3%), siendo el inciso que menos caerá en el período, en tanto el gasto en insumos perderá un 44,7% en términos reales.

Tras los incrementos salariales retroactivos, la ejecución del inciso 1 (gastos de personal) a may-26 se disparó muy por encima de la línea teórica de ejecución para el inciso y el conjunto de la FCyT (41,9% vs. 36,6%). El desfase más prominente se dio en el CONICET, que presenta un devengamiento más de 6 puntos por sobre la línea teórica. En caso de continuar con esta tendencia el inciso del organismo debería recibir una ampliación presupuestaria del orden de los 78 mil millones de pesos. Otros organismos como INTA, CNEA, INTI y ANLIS también requerirán ampliaciones de inciso, de 40 mil millones, 8 mil millones, 7 mil millones y 4 mil millones respectivamente. Un total de once organismos se encuentran claramente sobre-ejecutados en el inciso salarial al término de los primeros cinco meses del año. El movimiento conjunto de adecuación presupuestaria y sub-ejecución sugiere un neto de ampliación de inciso que debería rondar los 144 mil millones para el total de la FCyT, siempre y cuando se mantenga la meta inflacionaria prevista por el gobierno (improbable) y la pauta de atraso salarial hacia el sector (muy probable). En caso de no cumplirse cualquiera de estos dos supuestos las ampliaciones deberán ser mayores aún.

Cuando se mide la ejecución acumulada de 2024 a 2026 contra igual período de 2023 se aprecia la trayectoria declinante de la inversión en CyT, que empeoró de manera continuada en el acumulado real hasta julio de 2024. Luego se asistió a una desmejora tendencial de la ejecución acumulada, que perforó sus mínimos en la serie hasta jul-25, manteniéndose en ese nivel hasta nov-25. El acumulado a may-26 (-41,1%) continúa con la tendencia a un ligero deterioro perceptible desde mar-26.

Un aspecto muy notable de la política presupuestaria durante el año en curso es la acumulación de deuda flotante (ejecución impaga) en todos los ítems no salariales de la FCyT. La deuda flotante alcanza al 14,8% de las transferencias, habiendo disminuido en el último mes, reduciéndose a la mitad en el caso de los bienes de uso y los servicios no personales (11,1% y 10,8% respectivamente) A fines de may-26 el 4,7% de la FCyT ejecutada se encuentra impaga (8,9% en abr-26). CONAE (30,8%), la Secretaría de ICT (25,5%) y el INTI (20,7%) son los organismos más afectados.

La evolución de la Función CyT en relación con el PBI ubica al guarismo en un mínimo histórico, declinando por tercer año consecutivo. Tras haber alcanzado el 0,212% del PBI en 2024, el valor alcanzado en 2025 fue del 0,170% de la Función respecto al PBI, lo que supuso alcanzar un mínimo en la serie presupuestaria que dio inicio en 1972, superando incluso los mínimos anteriores de 2002 (0,177%) y 1976 (0,194%). Para este año la dinámica de ejecución permite proyectar una FCyT en torno al 0,148%, incluso considerando ampliaciones de 170 mil millones de pesos respecto del CV actual.

La suspendida Ley 27.614 de Financiamiento del SNCTI prescribía una pauta de progresividad en la que en el año 2026 la FCyT debía alcanzar el 0,520% del PBI, ubicándose no obstante en una proyección del 0,148%. La deriva del último trienio ha exhibido un creciente apartamiento entre lo prescripto por la norma y la política presupuestaria llevada adelante por el gobierno. Mientras en 2024 la inversión en CyT supuso apenas algo más de la mitad de lo indicado por la norma, para 2026 la FCyT se encuentra apenas por sobre el 28% de lo indicado en el articulado de la Ley, dando cuerpo así a una pauta de regresividad sin antecedentes en la historia presupuestaria de nuestro país.

Esta política presupuestaria se sustenta en el ajuste fiscal, que a su vez depende de que los ingresos fiscales se mantengan en términos interanuales, mientras los egresos fiscales declinan sustantivamente. Durante 2025 la variación real de los ingresos fiscales empeoró en términos reales casi 11 puntos vs. el pico de feb-25, en tanto el gasto encontró un piso difícil de vulnerar. La dinámica reciente muestra una desmejoría de los ingresos y un renovado énfasis ajustador. A may-26 los ingresos están 6,9% por debajo del acumulado a may-23, en tanto los egresos caen un 30,8% real.

El gasto público APN lleva seis años consecutivos de caída de su incidencia en relación con el PBI. Tras haber alcanzado un máximo local en 2020 debido al gasto COVID, se redujo casi seis puntos en los tres años siguientes. En el primer año del gobierno de Milei se redujo otros 4,3 puntos. En 2025 descendió un punto adicional, en tanto la deriva proyectada para el 2026 implica una caída del 1,1% del PBI. De esta manera en seis años el Presupuesto APN habrá caído 12,3 puntos, alcanzando el tercer valor más bajo en la serie presupuestaria desde 1965 (mínimo en 1990: 12,4%).

Federalización

La ejecución del presupuesto CyT no se retrajo de manera pareja en todo el territorio en el bienio. El ajuste en el bienio consolida una estructura signada por desigualdades regionales muy profundas. Si el promedio de la caída real de la ejecución acumulada al término de los primeros cinco meses de 2026 vs el mismo período de 2023 fue del 41,1%, en 9 distritos superó el 45% y en 13 provincias estuvo por encima del promedio.

Las caídas acumuladas más drásticas se dieron en distritos como Neuquén, La Rioja, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Catamarca, donde la virtual desaparición de los programas de infraestructura y equipamiento y de las transferencias condujo a descensos reales del 75,7%, 58,8%, 55,2%, 52,6% y 49,3% respectivamente. Salta, Misiones, Formosa y La Pampa también vieron afectadas sus partidas presupuestarias, con retracciones superiores al 45%. Buenos Aires (35,0%), Santa Fe (39,2%) y CABA (39,4%) cayeron ligeramente por debajo del promedio, en tanto Chaco (44,5%) y Córdoba (43,2%) exhibieron importantes deterioros por sobre la media. Siete de las diez provincias del Norte Grande y cuatro de las seis patagónicas han caído por debajo del promedio.

Cuando se observa la inversión CyT en proporción a la población solo dos distritos (CABA y Río Negro) cuentan con un presupuesto proporcionalmente muy superior a su representación poblacional, en tanto Chubut, Tierra del Fuego y la Provincia de Buenos Aires se encuentran en un valor cercano a su incidencia demográfica. CABA recibe en proporción 24,6 veces más inversión de la FCyT que Santiago del Estero, de acuerdo a la ejecución acumulada a mayo de 2026.

Otras siete provincias (Córdoba, San Luis, Mendoza, Tucumán , Santa Fe, La Pampa y San Juan) rondan en torno al 50% de inversión per cápita de CyT respecto del promedio. Tucumán es el único distrito del Norte Grande que evita estar entre los que menos reciben en términos de inversión per cápita. Entre los doce distritos más rezagados se encuentran 5 del NOA, los 4 del NEA, además de Entre Ríos, Neuquén y Santa Cruz.

Universidades – Sec. de Educación

En 2026 el Presupuesto Vigente de la Secretaría de Educación cae un 17,3% en términos reales. En 2024 había caído un 41,7% y en 2025 mostró un deterioro del 5,9% real. El retroceso en el trienio alcanzaría así el 54,7%. En el caso de las UUNN, principal programa de la Secretaría, la caída fue del 21,8% en 2024, del 3,5% en 2025, y se proyecta, de no mediar ampliaciones, un descenso de 17,8 puntos reales en 2026, lo cual totaliza un descenso de 38,0 puntos contra 2023.

El principal ámbito de aplicación del presupuesto educativo en la APN es el Programa 26 (Desarrollo de la Educación Superior), que por sí solo supone el 78,2% de los fondos para el área. En 2025 mostró una pérdida de 3,5 puntos reales, en tanto proyecta una caída de 17,8 puntos para 2026.

Durante 2025 la caída en vertical de la inversión en Becas (-41,4%) y Gestión Educativa (-48,5%), la desaparición del Conectar Igualdad y la paralización del ex FONID corrieron en paralelo con una mejora en la inversión en el área de infraestructura y equipamiento (+602,5%). La Secretaría como un todo presentó una pérdida del 5,9% real en el año en su ejecución. En 2026 sigue cayendo Gestión Educativa (-19,3%), en tanto revierten sus alzas Infraestructura (-67,2%) y Formación Tecnológica (-67,2%). Con excepción del Programa 26, todos los demás programas arrancaron el año con una fuerte sub-ejecución. El promedio de la Secretaría se encuentra 1,0 puntos por sobre la línea teórica de ejecución para los primeros cinco meses del año (37,6% vs. 36,6%).

La ejecución acumulada de la Secretaría de Educación, cuando se la compara con igual período de 2023, presenta una caída sustancial, en el orden del 50,0% en el acumulado a may-26, por debajo incluso de la variación acumulada durante 2024, que fue de 41,7 puntos reales. La declinación alcanza así un mínimo en la serie, traccionada por la virtual desaparición de programas vinculados a ítems no salariales (Becas, Conectar), acompañada de un descenso real continuo de la masa salarial.

El Programa 26- Desarrollo de la Educación Superior contiene las transferencias vinculadas al gasto educativo y la inversión de la APN en Universidades Nacionales y se encuentra sobre-ejecutado en más de 4 puntos. Incluye los salarios docentes y no docentes (88,1% del total del Programa). Cuando se compara el Crédito Vigente 2026 del Programa 26 contra el ejecutado 2025 la caída real es del 17,9%. La masa de los salarios docentes y no docentes descenderá más de un 18,3%. También declina la inversión en gastos de Funcionamiento universitario (-16,2%), Carreras Estratégicas (-22,3%) y Desarrollo de Proyectos Especiales (-40,8%). Las partidas salariales requerirán probablemente aumentos dada la sobre-ejecución (42,3% vs. 36,6 teórico), en tanto casi todas las demás actividades se encuentran fuertemente sub-ejecutadas, especialmente las partidas de Hospitales Universitarios (11,7%),  CyT en UUNN (17,1%) e Institutos Tecnológicos (4,0%).

Las transferencias a UUNN descendieron un 24,6% en 2025, en la ejecución acumulada contra el 2023, al combinar un deterioro de 21,8 puntos reales en 2024 y de 3,5 puntos en 2025. La mejora estacional de ene-26 se explica por la baja base de comparación contra ene-23, pero a may-26 la ejecución ya se ubica por debajo del nivel en que se encontraba en 2025 (-25,5% vs. acum. a may-23).

La inversión presupuestaria del ex Ministerio de Educación en la última década presentó una deriva desigual, observándose una declinación de 23,2 puntos entre 2015 y 2019, seguida de una recuperación de 38,1 puntos en los cuatro años subsiguientes. La brutal caída de más de 40 puntos en 2024 dio inicio a una senda descendente que, con el CV del 2026, cristaliza una caída de 54,7% real en tan solo tres años, con un horizonte de caída del 17,3% real en el año en curso. Cuando se observa la situación actual se aprecia que la Secretaría de Educación tiene un presupuesto por debajo de la mitad del que tenía en 2015, habiendo perdido 55,5 puntos respecto de su pico en 2017.

El financiamiento universitario cae de manera muy acusada cuando se lo considera en relación con el PBI. Tras haber representado un 0,718% en 2023, el presupuesto de las UUNN cayó en 2024 hasta representar el 0,569% y continuó declinando en 2025. Para el 2026 el crédito vigente implica que las UUNN tendrán fondos por el equivalente del 0,422% del PBI proyectado, un mínimo desde 1984.

Dado el peso de los salarios en el presupuesto total de las UUNN, esto explica su declinación en el último trienio, y permite observar la violencia de la caída en el financiamiento de la educación superior en nuestro país. Tras perder casi 20 puntos con Macri (casi por completo en 2019, tras tres años de relativa estabilidad), los fondos para UUNN se recuperaron parcialmente hasta 2023 (+7,4%), culminando no obstante 13,3 puntos por debajo del año base. Desde entonces acumulan una caída del 38,0% (-17,8% en 2026), lo que sitúa a las UUNN con una pérdida de 46,2% de sus fondos desde 2015 en términos reales, alcanzando de esta manera un mínimo en las últimas cuatro décadas.

Cuando se mide el financiamiento universitario en pesos constantes se observa la persistente retracción desde 2023. Para 2026 la pérdida, cuando se considera el Crédito Vigente y la dinámica inflacionaria, alcanza los 2,98 billones de pesos, a valores constantes, para un total de 6,6 billones de ajuste en tres años. Aún suponiendo eventuales ampliaciones presupuestarias que se ajusten a la proyección de la ejecución a mayo del año en curso, el ajuste superaría los 2,3 billones en 2026.

El financiamiento de los hospitales universitarios presentó avances reales de hasta el 49,3% entre 2023 y 2025. Cuando se considera el crédito vigente para el 2026 se observa una baja del 8,9%, reduciendo el total de la mejora en el trienio al 36,0%. Sin embargo en lo que va de 2026 la actividad presenta una muy baja ejecución, mostrando una retracción del 63,8% en el año, cuando se proyecta la dinámica de ejecución a may-26. Con este horizonte, perdería 45,9% desde 2023.

El programa de financiamiento de la CyT en UUNN sufrió una violenta retracción de 71,5 puntos reales en 2024. Desde entonces permanece en un nivel deprimido sin variaciones significativas. En lo que va del año el programa presenta una incipiente sub-ejecución, que podría corregirse a medida que avance el año. De todas maneras, considerando el crédito vigente y la proyección inflacionaria, culminará el año 73,6% por debajo de 2023, aún cuando se ejecutaran la totalidad de los fondos disponibles.

En la serie presupuestaria extendida que se remonta a 1965 se observa una tendencia declinante en la última década, amortiguada durante el período 2019-2023, que se profundizó en los últimos tres años, llevando el financiamiento universitario como porcentaje del PBI a un mínimo que se aproxima a los guarismos de los años 1976 (0,33% del PBI), 1977 (0,31%, mínimo absoluto) y 1982 (0,35%). El horizonte de financiamiento para el presente año se encuentra incluso por debajo del financiamiento de 1989 (0,44%). El financiamiento se había incrementado notablemente entre 2004 y 2017, alcanzando en aquel entonces un pico de 0,84%. Con el CV del 2026 queda, así, reducido a menos de la mitad respecto del valor de nueve años atrás, en un mínimo desde el año 1984.

Anexo Serie Presupuestaria

Tabla 8. Función Ciencia y Técnica – Crédito Vigente, Ejecución, Variación Real y Deuda Flotante (2023-2026)

Fuentes

Informe descargable

Próxima fecha de publicación ANPRES: 6 de julio de 2026

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