
- Proyectando la ejecución de los primeros siete meses del año la FCyT tendrá una caída del 9,2% vs. 2025. Desciende 45,7 puntos desde 2023 y pierde un 54,3% desde 2015.
- La ejecución del CONICET cae un 8,1% real en el acumulado a julio. El organismo requerirá ampliaciones presupuestarias de 100 mil millones de pesos y aún así caería un 8,6% a fin de año (35,1% desde 2023).
- El ex MINCyT, incorporado en la hoy acéfala Secretaría de ICT ve caer su presupuesto ejecutado en sus programas genuinos en un 8,9% contra 2025. En tres años se contraerá un 85,3% en términos reales.
- La FCyT se proyecta en torno al 0,154% sobre PBI a partir de las variaciones esperadas del PBI y del ritmo de ejecución del presupuesto del sector, mínimo histórico en la serie que se remonta a 1972. Si se quitan las partidas espurias que no pertenecen a la función la inversión en CyT representará el 0,148% en 2026.
Resumen
- El presupuesto ejecutado de la FCyT desciende un 3,2% real en el acumulado a jul-26. Se proyecta una caída del 9,2% al término del año, lo cual se añade a los deterioros del 29,7% del año 2024 y del 14,9% de 2025. La ejecución acumulada en lo que va de 2026 se encuentra 47,9% por debajo del mismo período de 2023.
- La acéfala Secretaría de ICT (ex MINCyT) cae un 8,9% en el acumulado a jul-26 vs. igual período de 2025, depurada de las partidas sin vinculación genuina con la FCyT. Acumulado a jul-26 declina un 80,2% real desde 2023 (proyectado -85,3% a dic-26).
- El Crédito Vigente 2026 de la FCyT, aún con supuestos optimistas de ejecución, inflación y crecimiento, caería 9,2% real en el año, declinando un 45,7% real respecto de 2023 y 54,3 puntos vs. 2015. El CV del CONICET será ampliado para atender el impacto de la inercia inflacionaria sobre la dinámica salarial, pero aún así proyecta una caída del 8,6% real en 2026, lo que implica un retroceso de 35,1 puntos en tres años.
- El Crédito Vigente de la APN proyecta una caída del 3,8% real en 2026, tras perder un 22,2% en 2024 y un 1,8% en 2025. La FCyT representó en 2025 un 0,173% del PBI (0,298% en 2023; 0,212% en 2024) y para 2026 se estima en un 0,154% (0,148% genuino), mínimo absoluto en la serie histórica iniciada en 1972.
- La ejecución interanual vs. 2025 continúa con gran mayoría de retrocesos: INA (-41,4%), CONAE (-40,7%) y Agencia IDI (-34,6%) encabezan las bajas. INTI (-14,4%), CONICET (-8,1%) y CNEA (-0,3%) muestran caídas reales en el acumulado a jul-26. INTA (+21,2%) presenta un alza momentánea por el gasto vinculado al achicamiento institucional y la desvinculación de trabajadores e investigadores. La FCyT en UUNN pierde 52,6 puntos en 2026, totalizando un brutal deterioro del 88,3% desde 2023.
- El 68,3% de la FCyT ejecutada a jul-26 son sueldos. La masa salarial caerá un 4,5% en el año y las becas y otros servicios no personales lo harán un 10,3% real. La inversión en bienes de uso (-5,4%) y de consumo (-27,1%) consolidarán en la medición anual, los fuertes retrocesos de los dos años previos (-55,2% y -37,3%, respectivamente). En jul-26 continuó bajando la deuda flotante (ejecución impaga) aunque todavía alcanza al 13,5% de los servicios no personales y se halla en el 9,7% en los demás incisos no salariales (bienes de uso, de consumo y transferencias).
- En el último mes los sueldos del sector se mantuvieron en el nivel deprimido del mes anterior, evolucionando a la par de la inflación esperada, excepto UUNN que cayó un 2,1% real. Los salarios CyT siguen muy retrasados respecto de la inflación (-40,5% CIC-CPA y Becas del CONICET; -32,2% SINEP y -22,2% en UUNN) desde nov-23.
- La ejecución acumulada de la Sec. de Educación (ex Ministerio de Educación) cae 51,8% puntos reales a jul-26 respecto de igual período de 2023. El Programa 26 de Educación Superior (financiamiento de Universidades Nacionales) proyecta una caída de 0,3 puntos reales en 2026 luego de los aumentos salariales otorgados. A jul-26 cae un 30,9% y proyecta un retroceso a dic-26 del 24,4% respecto de 2023. Es creciente la sub-ejecución en todo el sistema, abarcando los más diversos programas y actividades.
- El financiamiento CyT continúa lejos de la pauta establecida en la suspendida Ley 27.614 (0,154% vs. 0,520% del PBI). El presupuesto universitario representaba el 0,718% del PBI en 2023, pero en 2026 caerá al 0,512%.
Evolución Función CyT
La ejecución de la Función Ciencia y Técnica de la APN, muestra un retroceso real del 3,2% a jul-26 respecto del mismo período en 2025. La FCyT, proyectada según el ritmo actual de ejecución, caerá un 9,2% en el 2026, que se suma al descenso del 29,7% de 2024 y del 14,9% en 2025. Con ello se estima un deterioro de 45,7% en tres años, por lo que se ubicará a 54,3 puntos de 2015.

La caída de la FCyT supone un deterioro masivo de la inversión pública, que es la principal fuente de financiamiento de la ciencia en nuestro país. El retroceso proyectado para 2026 alcanza el 9,2%, incluyendo ampliaciones de créditos durante el año destinadas a acompañar el sostenido ritmo inflacionario. La ampliación neta remanente estimada (de 40 mil millones de pesos), se destinará mayormente a cubrir salarios. En 2025 la caída fue del 14,9% (-29,7% en 2024). La pérdida real de la FCyT alcanzará a fin de año el 45,7% desde 2023.

La FCyT tendrá una importante caída real por tercer año consecutivo, en un contexto en el que el Presupuesto total de la APN proyecta un retroceso del 3,8% respecto de los ya de por sí deprimidos valores de 2025. El PBI crecerá por segundo año consecutivo (+2,0%), aunque a una tasa menor, tras un crecimiento fuertemente incidido por el arrastre estadístico en 2025, y luego de un 2024 muy difícil. El Presupuesto APN y la FCyT cayeron en 8 ocasiones en los últimos 11 años.

En 2026 la FCyT continuará perforando los mínimos de su serie histórica iniciada en 1972. Tras alcanzar un piso del 0,173% del PBI en 2025, se espera un deterioro adicional hasta rondar el umbral del 0,15% del PBI (proyectado 0,154% por dinámica de ejecución considerando el acumulado a jul-26). El deterioro en 2026 dependerá de la evolución de la inflación, de las actualizaciones presupuestarias y del grado de ejecución. Alcanzaría así una caída trienal del 48,3% en su incidencia respecto del PBI, luego de representar el 0,298% en 2023, sobrepasando por mucho la caída suscitada por el macrismo entre 2015 y 2019 (-35,3%).

En jul-26 continuó profundizándose la caída de la ejecución de la FCyT, con especial énfasis en el deterioro de la ex Jurisdicción 71 MINCyT. La caída real de la FCyT alcanza el 47,9% vs. el acumulado a jul-23. El descenso de la ex J71, se profundizó hasta alcanzar un -55,9% en términos reales. Ambas variables sobrepasan la caída real de la ejecución del Presupuesto APN (-31,1%), que se mantiene en un nivel de deterioro semejante al que tuvo durante 2025.

A jul-26 se observa el deterioro de la FCyT en términos de la variación real de la ejecución acumulada, llevando a una caída real del 3,2% de la FCyT. Se excluyen de la Secretaría de ICT devengamientos por 38.514 millones computados de manera espuria dentro de la FCyT y que pertenecen a otras funciones presupuestarias (Innovación administrativa y Fortalecimiento de las TIC). Agencia (-34,6%), INTI (-14,4%), CONICET (8,1%) y CNEA (-0,3%) siguen en baja. CONAE se derrumba un 40,7% interanual y el INA lo hace un 41,4%. INTA “mejora” de manera estacional en un contexto de ajuste institucional (+21,2%). La Secretaría de ICT en su ejecución genuina cae un 8,9% a jul-26.

Organismos CyT
El Crédito Vigente del CONICET se encuentra entre los más inadecuados y más atrasados del sector. Aún proyectando una ampliación de 100 mil millones de pesos para cubrir sueldos, arrojará una pérdida real estimada cercana al 8,6% en el año (-17,1% en 2024; -14,3% en 2025). El organismo, cuyo presupuesto consiste en un 96,0% en salarios y becas de formación, perdería 35,1 puntos reales de su presupuesto respecto de los valores de 2023 y 37,7% desde 2015.

La ejecución acumulada a jul-26 presenta seis OCTs con caídas reales superiores al 15% respecto de igual período de 2025. Los casos extremos (INA, CONAE, INPRES, Agencia IDI) van del -41% al -34% real. El promedio de la FCyT acentúa su deterioro al perder 3,2 puntos contra un 2025 que significó el peor en la historia de la inversión pública en CyT. La caída se encuentra atenuada por la inclusión de partidas espurias en el ámbito de la Secretaría de ICT (-8,9% en la parte genuina) y la ejecución excepcional en el INTA debido a las liquidaciones finales por desvinculaciones en el organismo.

En caso de que 2026 mantuviera la dinámica de ejecución acumulada a jul-26 los organismos más voluminosos del sector (CONICET, CNEA, INTI, CONAE, entre otros) perderían entre 35 y 50 puntos reales en tres años, con casos extremos como la Secretaría de ICT y la Agencia IDi, que rondarían declinaciones de entre 80 y 88 puntos reales desde 2023. Destaca la caída de CONAE durante 2026, totalizando 49 puntos de pérdida.
La situación en el INTA amerita una consideración especial: su “recuperación” es momentánea, producto de la ejecución acumulada del inciso salarial a jul-26, dado el contexto de masivas desvinculaciones en la institución. El alza se irá compensando en los próximos meses por falta de devengamientos, hasta llevar a un alza del 5,6% anual una vez normalizada la ejecución salarial, de manera que irá convergiendo con los demás objetos de gasto del organismo.

En ningún caso la caída es tan extrema como en el de la Agencia I+D+i, que pierde el 87,8% de su presupuesto, considerando la ejecución real acumulada a jul-26 contra el acumulado a jul-23.

El CONICET, principal organismo de ciencia del país, continuará en caída libre presupuestaria en 2026. Teniendo en cuenta la pauta de devengamientos, las ampliaciones requeridas y la inflación proyectada, el organismo perderá al menos un 8,6% real adicional en 2026, prosiguiendo así con las caídas reales del 17,1% y del 14,3% en 2024 y 2025. De esta manera el plan del gobierno consiste en reducir la inversión en el organismo en un 35,1% en tres años. En una perspectiva de largo plazo el presupuesto del organismo vuelve a niveles inferiores a los de 2009 y cae 37,7% desde su pico en 2015.

El INTA, segundo organismo del SNCTI en volumen presupuestario, mostró descensos reales de inversión del 19,4% y del 22,8% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la dinámica de ejecución del crédito asignado supone una recuperación marginal del 5,6%, totalizando una caída del 34,3% en tres años en términos reales. El presupuesto del organismo cae un 56,3% desde su pico de 2013 y se encuentra un 41,3% por debajo de 2007.

La CNEA, tercer organismo del SNCTI en volumen presupuestario, y organismo nodal del sector nuclear en nuestro país, mostró descensos reales de inversión del 26,3% y del 14,8% real en 2024 y 2025, en un contexto de desarticulación sectorial. Para el 2026 la dinámica de ejecución implica una reducción adicional del 11,8%, totalizando una caída del 44,6% en tres años en términos reales. De esta manera el organismo muestra un fuerte retroceso presupuestario, ubicándose apenas por sobre el nivel que tenía en 2008. Asimismo cae un 51,9% real desde su máximo en 2022.

La CONAE, organismo clave en el desarrollo del Plan Espacial, también mostró descensos reales de inversión del 12,8% y del 1,9% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la dinámica de ejecución del crédito asignado supone una reducción adicional del 59,5%, totalizando una caída del 65,4% en tres años en términos reales. El organismo se ubica así 74,7 puntos por debajo del nivel que tenía en 2007 y cae un 89,6% real desde su máximo en 2013.

La degradación del ex MINCyT a una subsecretaría en la órbita de la Secretaría de ICT se patentiza presupuestariamente en una caída real del 85,3% en la dinámica de ejecución del 2026 cuando se la compara con la ejecución de 2023. Tras caer un 91,2% en 2024, el incremento del 2025 (+146,3%) no representa más que un recorte marginal en la caída del año anterior. Para 2026 la proyección de ejecución del presupuesto genuino de CyT de la secretaría cae un 32,4% interanual. Con ello se ubicará 90,5 puntos reales por debajo del máximo de 2014 y a 82,9 puntos del nivel que tenía en 2007.

Como observamos previamente, la Agencia I+D+i, el fondo sectorial de inversión más importante del sistema, sufrió una brutal caída en el financiamiento, tras declinar un 68,9% y un 40,3% real en 2024 y 2025. Para el 2026 la sub-ejecución del Crédito, permite proyectar una reducción adicional del 34,6% en la ejecución, totalizando así una caída del 87,8% en tres años en términos reales. El organismo perdió de esta manera un 91,6% real desde 2007 y se deterioró un 95,2% desde su máximo en 2014.

El presupuesto del INTI, cuando se considera el Crédito Vigente 2026, exhibe una profunda retracción cuando se compara con la ejecución de 2023. Tras caer un 10,1% en 2024, el organismo declinó un 32,2% en el 2025. El organismo muestra un deterioro del 24,7% para este año en términos reales, para totalizar un descenso acumulado del 54,1% desde 2023. Contra el pico presupuestario de 2016 el organismo cae un 64,5%, ubicándose a su vez 26 puntos por debajo del nivel presupuestario que tenía en 2007.

En una perspectiva de largo plazo el ajuste sectorial posterior a 2023 muestra la gravedad de sus efectos y su alcance, al permitir proyectar para 2026 una ejecución de la FCyT 26,9 puntos por debajo de los valores del año base (2007). Mientras la FCyT creció un 59,8% real entre 2007 y 2015, y un 35,5% entre 2019 y 2023, declinó un 37,9% real entre 2015 y 2019 y lo hará un 45,7% desde 2023.

Ejecución Función CyT
Durante jul-26, mediante el Decreto 594-26 que concedió ampliaciones a la FCyT por 187 mil millones de pesos (principalmente para INTA y CNEA), se corrigió en gran medida la sobre-ejecución que presentaba la función. Pese a ello los organismos de más peso del sistema (CONICET, INTA y Secretaría de ICT) continúan con una visible sobre-ejecución, llevando a la FCyT como un todo casi 3 puntos por sobre la línea teórica de ejecución (58,3% vs. 55,5%). El INTA devengó el 64,6% de su crédito en siete meses. En ese marco, el CONICET requerirá una ampliación de 100 mil millones de pesos (80 mil millones para sueldos). INTA y CNEA ya recibieron mediante el Dto. 594-26 importantes ampliaciones de fondos que alinearon su gasto, aunque continúan ligeramente sobre-ejecutados, al igual que la Fundación Lillo y el BNDG. Como previmos en informes anteriores, la FCyT pasó a 1,7 billones de pesos (bn$). Pese a todo la Agencia IDi, el Instituto Antártico, el INA, entre otros organismos, muestran un importante grado de sub-ejecución en los primeros siete meses del año.


Política Presupuestaria CyT
Una forma de representar el achicamiento transversal del SNCTI puede verse en el Gráfico 18. Los diversos organismos que reciben presupuesto de la FCyT en 2026 se encuentran representados proporcionalmente en el área violeta. Es decir, la sumatoria de las áreas violetas representa el total del financiamiento de CyT en el corriente año. El mismo principio de representación proporcional se aplica al presupuesto de la FCyT por organismo en 2023, de forma que el achicamiento se expresa al contrastar el contorno de la figura celeste (financiamiento de 2023) con el área violeta (financiamiento de 2026). El área celeste representa el achicamiento presupuestario del SNCTI desde 2023.
El ajuste presupuestario del SNCTI alcanza al 45,7% al considerar la proyección anual de la pauta de ejecución de 2026 a julio contra la ejecución consolidada del 2023. El ajuste es transversal y afecta a todos los organismos, pero se siente con peculiar fuerza en organismos como la Agencia IDI y el ex MINCyT (hoy Secretaría de ICT), que caen más de un 85% real. El presupuesto de la Secretaría requiere adicionalmente discriminar la inversión genuina actual en CyT (en violeta), del gasto espurio en programas que fueron incluidos en la FCyT pero no pertenecen a ella (marcado en gris dentro del área del ex MINCyT).
CONAE e INTI se encuentran entre los organismos más afectados a continuación, en tanto CNEA, INTA y CONICET, las entidades más voluminosas del sistema, totalizan descensos de entre 34 y 44 puntos en tres años. El resto de los organismos del sistema caen en promedio un 44,2%.
Esta representación apunta a mostrar no solo la magnitud y la transversalidad del ajuste sino la incidencia relativa de los diversos organismos que componen el sistema y la manera desigual en que se han visto impactados por la política presupuestaria del gobierno hacia el sector.

La política presupuestaria de CyT opera en un contexto en el que el Presupuesto de la APN desciende 40,4 puntos reales desde 2015. La relativa similitud de la trayectoria seguida por la FCyT en este período (con excepción del período 2021-2023), habiendo declinado 54,3 puntos, contrasta con la brutal contracción del ex MINCyT Central que, pese al alza de 2025 y las partidas espurias de 2026, consolida un volumen presupuestario 83,7% inferior en términos reales al que tuvo en 2015.

Proyectando una inflación del 2,2% para jul-26, los salarios en el SINEP y CIC-CPA y las Becas del CONICET se mantendrán en el umbral que alcanzaron el mes anterior, sin variaciones reales. Por su parte tras el importante incremento del mes anterior, con el que interrumpieron diecinueve meses ininterrumpidos de caída, los salarios de los trabajadores en UUNN descenderán un 2,1%. Tomando como base nov-23, los salarios y becas CONICET perdieron un 40,5% en términos reales, los del SINEP declinaron un 32,2% y los de las UUNN caen un 23,9% en dos años y ocho meses de gestión.

La Función CyT concentra su ejecución en el pago de salarios declinantes, los cuales representan el 68,3% del total ejecutado (64,8% en 2025, 66,2% en 2024 y 54,6% en 2023). La suma del inciso 1 salarial y el inciso 3 (servicios no personales, principalmente becas del CONICET) representa a jul-26 el 86,8% del total de la ejecución en el año. En los primeros siete meses del año la masa salarial cae un 4,3% respecto de 2025, con un importante grado de sobre-ejecución del inciso 1, en tanto Servicios no personales crece un 4,8%. La campaña antártica y la inversión en CNEA llevaron a alzas reales en el caso de Bienes de uso (+22,7%) y bienes de consumo (+52,6%). Ambos objetos de gasto, junto con las transferencias, se encuentran sub-ejecutados. En el total, la FCyT cae un 3,2% real. Dentro de ese marco, los incisos no salariales se incrementan un 0,3% en el acumulado a jul-26.

Al considerar la proyección de la dinámica de ejecución considerando los devengamientos acumulados a jul-26 de la FCyT por objeto de gasto puede verse que la masa salarial caerá 33,0 puntos entre 2023 y 2026 (-4,5% en 2026), en tanto la inversión en bienes de uso y las transferencias para gastos corrientes y de capital al SPN, a UUNN y al sector privado declinarán más todavía (57,6% y 88,9% respectivamente). Servicios no personales (principalmente becas) se deteriorará en estos tres años por debajo de lo que lo hacen los salarios (-23,5%; -10,3% en 2026), siendo el inciso que menos caerá en el período, en tanto el gasto en insumos perderá un 54,3% en términos reales.

En el acumulado a jul-26, la dinámica inflacionaria y la aceleración de las liquidaciones finales en INTA por retiros inducidos por la institución, llevaron la ejecución del inciso 1 más de 8 puntos por sobre la línea teórica de ejecución (63,5% vs. 55,4%). En siete meses el organismo rector de la investigación agropecuaria ya ejecutó el 66,2% de sus fondos salariales, pese a haber recibido 90 mil millones adicionales para adecuar el inciso. El desfase más prominente en términos absolutos se da en el CONICET, que presenta un devengamiento de más de 9 puntos por sobre la línea teórica. En caso de continuar con esta tendencia el inciso del organismo debería recibir una ampliación presupuestaria del orden de los 80 mil millones de pesos. Otros organismos como CNEA, INTA y ANLIS también requerirán ampliaciones de inciso de 10 mil millones, 7 mil millones y 5 mil millones respectivamente. Un total de once organismos se encuentran claramente sobre-ejecutados en el inciso salarial al término de los primeros siete meses del año. El movimiento conjunto de adecuación presupuestaria y sub-ejecución sugiere un neto de ampliación de inciso que debería rondar los 108 mil millones para el total de la FCyT, siempre y cuando se mantenga la meta inflacionaria prevista por el gobierno (improbable) y la pauta de atraso salarial hacia el sector (muy probable). En caso de no cumplirse cualquiera de estos dos supuestos las ampliaciones deberán ser mayores aún.

Cuando se mide la ejecución acumulada de 2024 a 2026 contra igual período de 2023 se aprecia la trayectoria declinante de la inversión en CyT, que empeoró de manera continuada en el acumulado real hasta julio de 2024. Luego se asistió a una desmejora tendencial de la ejecución acumulada, que perforó sus mínimos en la serie hasta jul-25, manteniéndose en ese nivel hasta nov-25. El acumulado a jul-26 (-47,9%) marca un nuevo mínimo en la serie, con una aceleración en la caída desde mar-26.

Un aspecto muy notable de la política presupuestaria durante el año en curso es la acumulación de deuda flotante (ejecución impaga) en todos los ítems no salariales de la FCyT. La deuda flotante alcanza al 13,5% de los servicios no personales, habiendo aumentado en el último mes, disminuyendo en cambio en el caso de los bienes de uso y las transferencias (11,6% y 7,9% respectivamente) A fines de jul-26 el 3,8% de la FCyT ejecutada se encuentra impaga (4,6% en jun-26). La Secretaría de ICT (22,9%) y CONAE (15,9%) son los organismos más afectados.

La evolución de la Función CyT en relación con el PBI ubica al guarismo en un mínimo histórico, declinando por tercer año consecutivo. Tras haber alcanzado el 0,212% del PBI en 2024, el valor alcanzado en 2025 fue del 0,173% de la Función respecto al PBI, lo que supuso alcanzar un mínimo en la serie presupuestaria que dio inicio en 1972, perforando incluso los mínimos anteriores de 2002 (0,177%) y 1976 (0,194%). Para este año la dinámica de ejecución permite proyectar una FCyT en torno al 0,154%, considerando incluso los programas espurios sin relación con la FCyT (0,148% genuina).

La suspendida Ley 27.614 de Financiamiento del SNCTI prescribía una pauta de progresividad en la que en el año 2026 la FCyT debía alcanzar el 0,520% del PBI, ubicándose no obstante en una proyección del 0,154%. La deriva del último trienio ha exhibido un creciente apartamiento entre lo prescripto por la norma y la política presupuestaria llevada adelante por el gobierno. Mientras en 2024 la inversión en CyT supuso algo más de la mitad de lo indicado por la norma, para 2026 la FCyT se encuentra apenas por sobre el 29% de lo indicado en el articulado de la Ley, dando cuerpo así a una pauta de regresividad sin antecedentes en la historia presupuestaria de nuestro país.

Esta política presupuestaria se sustenta en el ajuste fiscal, que a su vez depende de que los ingresos fiscales se mantengan en términos interanuales, mientras los egresos fiscales declinan sustantivamente. Durante 2025 la variación real de los recursos fiscales empeoró en términos reales casi 11 puntos vs. el pico de feb-25, en tanto el gasto encontró un piso difícil de vulnerar. La dinámica reciente muestra una desmejora de los ingresos y un renovado énfasis ajustador. A jul-26 los ingresos están 8,9% por debajo del acumulado a jul-23, en tanto los egresos caen un 31,1% real.

El gasto público APN lleva seis años consecutivos de caída de su incidencia en relación con el PBI. Tras haber alcanzado un máximo local en 2020 debido al gasto COVID, se redujo más de seis puntos en los tres años siguientes. En el primer año del gobierno de Milei se redujo otros 4,1 puntos. En 2025 descendió casi un punto adicional, en tanto la deriva proyectada para el 2026 implica una caída del 0,8% del PBI. De esta manera en seis años el Presupuesto APN habrá caído 12,0 puntos, alcanzando el tercer valor más bajo en la serie presupuestaria desde 1965 (mínimo en 1990: 12,4%).

Federalización
La ejecución del presupuesto CyT no se retrajo de manera pareja en todo el territorio desde 2023. El ajuste en el trienio consolida una estructura signada por desigualdades regionales muy profundas. Si bien el promedio de la caída real de la ejecución acumulada a jul-26 vs el mismo período de 2023 fue del 47,9%, en 9 distritos superó el promedio y en 17 provincias cayó más de un 40%.

Las caídas acumuladas más drásticas se dieron en distritos como Neuquén, La Rioja, Tierra del Fuego y Córdoba, donde la virtual desaparición de los programas de infraestructura y equipamiento y de las transferencias condujo a descensos reales del 78,1%, 59,8%, 59,5% y 52,9% respectivamente. Santa Cruz, Formosa, Salta y Catamarca también vieron afectadas sus partidas presupuestarias, con retracciones superiores al 50%. Buenos Aires (44,5%), CABA (46,0%) y Santa Fe (47,2%) cayeron ligeramente algo menos que el promedio, en tanto Jujuy (33,5%), Mendoza (-35,9%), Chaco (36,2%) Río Negro y Entre Ríos son los que presentan caídas más acotadas, al igual que en mediciones anteriores.
Cuando se observa la inversión CyT en proporción a la población solo dos distritos (CABA y Río Negro) cuentan con un presupuesto proporcionalmente muy superior a su representación poblacional, en tanto Chubut, Tierra del Fuego y la Provincia de Buenos Aires se encuentran en un valor cercano a su incidencia demográfica. CABA recibe en proporción 22,3 veces más inversión de la FCyT que Santiago del Estero, de acuerdo a la ejecución acumulada a julio de 2026.
Otras siete provincias (Córdoba, San Luis, La Pampa, Mendoza, Tucumán , Santa Fe y San Juan) rondan en torno al 50% de inversión per cápita de CyT respecto del promedio. Tucumán es el único distrito del Norte Grande que evita estar entre los que menos reciben en términos de inversión per cápita. Entre los doce distritos más rezagados se encuentran 5 del NOA, los 4 del NEA, además de Entre Ríos, Neuquén y Santa Cruz.

Universidades – Sec. de Educación
En 2026 la proyección de ejecución de la Secretaría de Educación cae un 8,5% en términos reales. En 2024 había caído un 41,3% y en 2025 mostró un deterioro del 5,0%. El retroceso en el trienio alcanzaría así el 48,9%. En el caso de las UUNN, principal programa de la Secretaría, la caída fue del 21,3% en 2024, del 3,6% en 2025, y se proyecta, considerando las ampliaciones acordadas y la ejecución acumulada a jul-26, un retroceso de 0,3% real en 2026, totalizando así una baja del 24,4% desde 2023.

El principal ámbito de aplicación del presupuesto educativo en la APN es el Programa 26 (Desarrollo de la Educación Superior), que por sí solo supone el 82,1% de los fondos para el área. En 2025 mostró una pérdida de 3,6 puntos reales, en tanto proyecta una caída de 0,3 puntos para 2026.
Durante 2025 la caída en vertical de la inversión en Becas (-41,4%) y Gestión Educativa (-48,6%), la desaparición del Conectar Igualdad y la paralización del ex FONID corrieron en paralelo con una mejora en la inversión en el área de infraestructura y equipamiento (+600,4%). La Secretaría como un todo presentó una pérdida del 5,0% real en el año en su ejecución. En 2026 siguen cayendo Gestión Educativa (-53,3%) y Becas (-28,3%), en tanto revierten sus alzas Infraestructura (-93,8%) y Formación Tecnológica (-79,4%). Con excepción del Programa 26, todos los demás programas arrancaron el año con una fuerte sub-ejecución. El promedio de la Secretaría se encuentra 5,3 puntos por debajo de la línea teórica de ejecución a jul-26 (50,2% vs. 55,5%).

La ejecución acumulada de la Secretaría de Educación, cuando se la compara con igual período de 2023, presenta una caída sustancial, en el orden del 51,8% en el acumulado a jul-26, por debajo incluso de la variación acumulada durante 2024, que fue de 41,3 puntos reales. La declinación alcanza así un mínimo en la serie, traccionada por la virtual desaparición de programas vinculados a ítems no salariales (Becas, Conectar), acompañada de un descenso real continuo de la masa salarial.

El Programa 26- Desarrollo de la Educación Superior contiene las transferencias vinculadas al gasto educativo y la inversión de la APN en Universidades Nacionales y se encuentra sub-ejecutado en casi 4 puntos (51,6% vs. 55,5%). Incluye los salarios docentes y no docentes (90,2% del total del Programa). Cuando se compara la proyección de ejecución del Programa 26 contra el ejecutado 2025 la caída real es del 0,3%. Considerando los aumentos concedidos, la masa de los salarios docentes y no docentes crecerá un 2,6%. La inversión en Desarrollo de Proyectos Especiales (-64,4%), gastos de funcionamiento universitario (-14,4%) y carreras estratégicas (-6,5%) continuará cayendo. Las demás actividades declinan y además se encuentran sub-ejecutadas, especialmente las partidas de Hospitales (36,5%), CyT en UUNN (30,0%) e Institutos Tecnológicos (22,9%). El conjunto de la masa salarial pierde un 21,6% desde 2023, y el financiamiento universitario total lo hace un 24,4%.

Las transferencias a UUNN descendieron un 24,1% en 2025, en la ejecución acumulada contra el 2023, al combinar un deterioro de 21,3 puntos reales en 2024 y de 3,6 puntos en 2025. La mejora estacional de ene-26 se explica por la baja base de comparación contra ene-23, pero a jul-26 la ejecución ya se ubica por debajo del nivel en que se encontraba en 2025 (-30,9% vs. acum. a jul-23).

La inversión presupuestaria del ex Ministerio de Educación en la última década presentó una deriva desigual, observándose una declinación de 23,2 puntos entre 2015 y 2019, seguida de una recuperación de 36,8 puntos en los cuatro años subsiguientes. La brutal caída de más de 40 puntos en 2024 dio inicio a una senda descendente que, en la proyección de ejecución del 2026, cristaliza una caída del 48,9% real en tan solo tres años, con un horizonte de caída del 8,5% en el año en curso. Cuando se observa la situación actual se aprecia que la Secretaría de Educación tiene un presupuesto 46,4% por debajo del que tenía en 2015, habiendo perdido 50,3 puntos respecto de 2017.

El financiamiento universitario cae de manera muy acusada en el trienio cuando se lo considera en relación con el PBI. Tras haber representado un 0,712% en 2023, el presupuesto de las UUNN cayó en 2024 hasta representar el 0,568% y continuó declinando en 2025. Para el 2026 el crédito vigente implica que las UUNN tendrán fondos por el equivalente del 0,512% del PBI proyectado.

Dado el peso de los salarios en el presupuesto total de las UUNN, esto explica su declinación en el último trienio, y permite observar la violencia de la caída en el financiamiento de la educación superior en nuestro país. Tras perder casi 20 puntos con Macri (casi por completo en 2019, tras tres años de relativa estabilidad), los fondos para UUNN se recuperaron parcialmente hasta 2023 (+6,6%), culminando no obstante 14,0 puntos por debajo del año base. Desde entonces acumulan una caída del 24,4%. Pese a los acuerdos paritarios para el sector, la sub-ejecución conduce a un escenario de caída del 0,3% en 2026, lo que consolida una caída del 34,9% desde 2015.

Cuando se mide el financiamiento universitario en pesos constantes se observa la persistente retracción desde 2023. Para 2026 la pérdida interanual, cuando se considera el Crédito Vigente y la dinámica inflacionaria, alcanza los 1,59 billones de pesos, a valores constantes. Cuando se considera la dinámica de ejecución acumulada a jul-26 el financiamiento se sitúa en un nivel similar al de 2025. Con ello el ajuste en el sector en el trienio superará los 5,4 billones de pesos.

El financiamiento de los Institutos Tecnológicos de Formación Profesional decayó brutalmente desde 2024. Cuando se considera la dinámica de ejecución durante el 2026 se observa una baja del 50,0%, llevando el total de la caída en el trienio al 86,0% en términos reales. La desarticulación de las instituciones de formación de base tecnológica se complementa con una muy baja ejecución del crédito otorgado, la cual se encuentra en el 22,9% en el acumulado a jul-26.

El programa de financiamiento de la CyT en UUNN, que enlaza al SNCTI con el sistema universitario, sufrió una violenta retracción de 71,3 puntos reales en 2024. En los años subsiguientes consolidó las pérdidas. En lo que va del año el programa presenta una incipiente sub-ejecución, cayendo más de 40 puntos reales contra los ya deteriorados valores de 2025. Con esta proyección culminará el año 85,6% por debajo de 2023.

En la serie presupuestaria extendida que se remonta a 1965 se observa una tendencia declinante en la última década, amortiguada durante el período 2019-2023, que se profundizó en los últimos tres año. El financiamiento universitario como porcentaje del PBI alcanzó un mínimo en los años 1976 (0,33% del PBI), 1977 (0,31%, mínimo absoluto) y 1982 (0,35%). El horizonte de financiamiento para el presente año, mejorado tras el acuerdo paritario de junio, se encuentra cercano al financiamiento de 2004 (0,51%). El presupuesto de las UUNN se incrementó entre 2004 y 2017, alcanzando en aquel entonces un pico de 0,84%. Con la pauta proyectada de ejecución del 2026 queda, así, notablemente reducido respecto del valor de nueve años atrás, en un nivel cercano al del inicio de la serie en 1965.

Anexo Serie Presupuestaria
Tabla 7. Función Ciencia y Técnica – Crédito Vigente, Ejecución, Variación Real y Deuda Flotante (2023-2026)




Fuentes
Fuentes:
- https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-9-48
- https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-9-47
- https://www.presupuestoabierto.gob.ar/sici/home
- https://www.presupuestoabierto.gob.ar/sici/quien-y-cuanto-recauda
- https://www.argentina.gob.ar/educacion/universidades/informacion/publicaciones/anuarios
- https://www.bcra.gob.ar/PublicacionesEstadisticas/Relevamiento_Expectativas_de_Mercado.asp
- https://www.bcra.gob.ar/PublicacionesEstadisticas/Tipos_de_cambios.asp
- https://www.argentina.gob.ar/ciencia/indicadorescti/indicadores-de-id-en-la-argentina
- https://cifras.conicet.gov.ar/publica/grupografico/show-publico/36
- https://grupo-epc.com/informes/indicadores-macroeconomicos-de-contexto-cyt-junio-2026/
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Próxima fecha de publicación ANPRES: 7 de septiembre de 2026